Desafíos de Infraestructura en la Universidad Autónoma de Sinaloa
La Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) enfrenta importantes retos para mantener su infraestructura en la Zona Sur. Con más de 32,000 estudiantes y 2,000 trabajadores que utilizan sus instalaciones a diario, se requieren entre 5 y 6 millones de pesos cada semestre para asegurar que todo esté en condiciones adecuadas, según lo reportado por el vicerrector Iván Tostado Ramírez. Esta cifra no considera las inversiones tecnológicas que serán financiadas por el Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM).
El impacto del desgaste: Baños en la mira
El vicerrector destacó que los baños son, sin duda, la parte más afectada por el uso diario. Por ejemplo, en la preparatoria Rubén Jaramillo, que recibe hasta 3,600 alumnos cada día, cada estudiante utiliza el baño al menos una vez, lo que acelera el deterioro de puertas, mamparas, tuberías y sanitarios. “Es un desgaste natural, pero que se intensifica. Estas áreas son las que primero presentan problemas”, afirmó.
En este semestre, la simple reparación de los baños, así como la pintura y la instalación de luminarias, ha requerido más de un millón de pesos. Adicionalmente, se destinaron dos millones a la climatización de aulas, llevando la inversión total a casi tres millones de pesos.
Una modernización tecnológica sin precedentes
Con el apoyo del FAM, la UAS se prepara para realizar una completa actualización de su equipamiento tecnológico. Este proyecto, que ya ha sido registrado en la plataforma federal, requiere la geolocalización de cada equipo nuevo.
- Actualizar todos los centros de cómputo en la Zona Sur.
- Incorporar equipos de alta gama para las carreras de Ingeniería, Arquitectura, Informática y Comunicación.
- Proveer equipos de gama media para áreas económico-administrativas, sociales y preparatorias.
- Instalar videoproyectores en las aulas que aún no los tienen.
- Adquirir nuevas impresoras multifuncionales para bibliotecas y oficinas administrativas.
Lo que más demandan los estudiantes
Según Tostado Ramírez, las solicitudes más frecuentes de los alumnos son:
- Aires acondicionados funcionales, ya que hay grupos de hasta 60 estudiantes en aulas cerradas.
- Baños bien abastecidos y en buen estado, que cuenten con jabón, toallas, papel higiénico y puertas completas.
Además, los estudiantes han expresado la necesidad de ampliar el tiempo de receso, ya que los actuales 15 a 20 minutos no son suficientes para que más de 2,000 jóvenes puedan atender sus necesidades en los comedores. Esta propuesta se encuentra actualmente en análisis.
Conclusión
La UAS enfrenta importantes desafíos en su infraestructura debido al constante uso por parte de estudiantes y trabajadores. Con inversiones necesarias tanto para el mantenimiento como para la modernización tecnológica, se busca no solo mejorar las condiciones de estudio, sino también responder a las demandas crecientes de los alumnos.
Resumen de los puntos clave
- Se requieren entre 5 y 6 millones de pesos semestrales para el mantenimiento de la infraestructura.
- Los baños son las áreas más afectadas por el desgaste diario.
- El FAM financiará una modernización tecnológica integral en la UAS.
- Los estudiantes exigen mejor climatización y más tiempo de receso.



