Alcalde de Xoxocotla enfrenta un clima de violencia armada, acusaciones de abuso y crisis en el cabildo

Alcalde de Xoxocotla enfrenta un clima de violencia armada, acusaciones de abuso y crisis en el cabildo

Crisis Política en Morelos: La Lucha de José Carlos Jiménez Ponciano

En el corazón de Morelos, el alcalde José Carlos Jiménez Ponciano enfrenta una situación crítica apenas 11 meses después de asumir el cargo. La crisis abarca desde ataques contra regidoras hasta acusaciones de violencia política de género, todo mientras su administración opera bajo la vigilancia de la Guardia Nacional.

Un Escenario Controversial

La administración de Jiménez Ponciano, en el municipio indígena de Xoxocotla, está marcada por múltiples denuncias presentadas por más de la mitad del ayuntamiento, que incluyen violencia, retención de salarios y fallos laborales no cumplidos, principalmente derivados de la separación de este municipio de Puente de Ixtla.

A pesar de que el Cabildo consta de diez regidores y el presidente municipal, las divisiones son notables, resultando en dos bloques con posiciones extremadamente opuestas. El alcalde ha sido acusado de violencia política, tanto contra la síndica como contra varias regidoras, lo que ha llevado a muchos a creer que cuenta con la protección del Gobierno del Estado.

Blindaje y Violencia Política

Considerado uno de los alcaldes más protegidos en la historia reciente de Morelos, Jiménez Ponciano ha estado bajo resguardo de la Policía Estatal y, posteriormente, de la Guardia Nacional, debido a la violencia política en la región.

Desde que Xoxocotla se convirtió en municipio indígena en enero de 2019, la violencia ha sido un problema persistente. El primer presidente municipal electo, Benjamín López Palacios, fue asesinado apenas diez días después de asumir, generando una atmósfera de riesgo constante.

Su sucesor, Abraham Salazar Ángel, also enfrentó violencia, y la situación no mejoró con David Jiménez, quien fue asesinado en agosto de 2024. Luego de estos incidentes fatales, José Carlos Jiménez Ponciano asumió el cargo, aunque bajo un contexto marcado por el miedo y la represión.

Divisiones en el Cabildo

Un grupo de seis integrantes del Cabildo, incluyendo a la síndica municipal y varias regidoras, han denunciado la suspensión de dietas y retenciones de su salario, además de sentirse excluidos de las decisiones cruciales del gobierno. El regidor Joaquín Sánchez Leiva describió un ambiente de hostigamiento en el que incluso se intentó despedir a personal de campaña.

Un hecho alarmante es que en 11 meses solo se ha llevado a cabo una sesión del cabildo, sin siquiera levantar el acta correspondiente, lo que impide el funcionamiento efectivo del cuerpo colegiado. Estos abusos no solo constituyen violencia política, sino que también afectan a las mujeres en el Cabildo, generando una crisis de gobernanza.

Escalando la Violencia

Las denuncias de violencia política de género han ido en aumento. La síndica y tres regidoras han reportado agresiones físicas y amenazas. Por ejemplo, la regidora Xitlali Mejía Huerta testificó que fue agredida por el alcalde. También ha habido ataques armados contra sus viviendas, generando un clima de terror en la comunidad.

Las agresiones no son solo físicas; también enfrentan campañas de desprestigio y represalias laborales. La síndica Capistrán Martínez menciona que ha sido objeto de burlas y ataques en su trabajo, mientras otros han sufrido el despido de personal de apoyo.

Obstáculos Legales y Reclamos por Transparencia

A pesar de los múltiples obstáculos a los que se enfrentan, las funcionarias han presentado denuncias por retención de salarios y amenazas. Además, se están llevando a cabo procedimientos legales que buscan proteger sus derechos políticos, mientras que el Instituto Morelense de Procesos Electorales examina posibles sanciones.

El 2 de diciembre, después de ataques violentos, Jiménez Ponciano justificó la retención de los salarios de regidoras al afirmar que no habían firmado actas y cuentas previamente aprobadas, lo que añade más tensión a un clima ya fracturado en el cabildo.

Minimizando la Crisis

A pesar de la gravedad de las acusaciones, el secretario de Gobierno de Morelos, Édgar Maldonado, ha minimizado las declaraciones de violencia política, sugiriendo que los conflictos pueden ser solucionados mediante el diálogo. Sin embargo, tanto las funcionarias involucradas como la ciudadanía han manifestado desconfianza hacia la administración actual.

Conclusión

La crisis política en Morelos, liderada por José Carlos Jiménez Ponciano, pone de manifiesto las profundas divisiones dentro del ayuntamiento y los peligros de la violencia política. Mientras las autoridades minimizan la gravedad de la situación, las voces de quienes sufren en este contexto no pueden ser ignoradas.

  • El alcalde enfrenta múltiples denuncias de violencia política y retención de salarios.
  • Más de la mitad del Cabildo se encuentra dividido en bloques enfrentados.
  • Las funcionarias han sido víctimas de agresiones físicas y psicológicas.
  • Las autoridades estatales parecen minimizar la crisis en lugar de abordarla.

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