Acceso de Periodistas a Cabañas de “El Mencho” en Jalisco
La reciente operación militar contra Nemesio Rubén “El Mencho” Oseguera, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha evidenciado la vulnerabilidad de la seguridad en la zona, permitiendo que periodistas y otras personas accedieran a las cabañas donde se creía que se escondía antes de ser abatido. Este artículo explora cómo y por qué esto sucedió.
Falta de Seguridad Tras la Operación
Según la Fiscalía General de la República (FGR), las propiedades no pudieron ser aseguradas de inmediato tras la operación del 22 de febrero debido a su peligrosidad. La escena fue alterada y contaminada, lo cual llevó a que los periodistas ingresaran sin restricciones a las cabañas utilizadas por uno de los narcotraficantes más buscados del mundo y su equipo de seguridad.
Acceso Inesperado
La FGR reconoció en un comunicado que “varias personas” ingresaron a distintas cabañas en un club en Tapalpa, Jalisco, donde, supuestamente, Oseguera se había refugiado antes de la operación. Entre los periodistas que accedieron a la residencia, se encuentran reporteros de los periódicos Milenio y El Universal, quienes entraron el 23 de febrero, un día después del enfrentamiento militar.
Descripción de la Escena
Una periodista del New York Times, reportó que, al llegar a las Cabañas La Loma, un complejo residencial en las afueras de Tapalpa, descubrió un escenario impactante. “Desde la distancia, el desarrollo parecía un refugio perfecto en las montañas. Pero de cerca, fue una escena de crimen congelada en el tiempo”, relató Paulina Villegas.
Dentro de la propiedad, las calles estaban cubiertas de casquillos de balas, y señales de un éxodo acelerado eran evidentes: puertas abiertas y ventanas rotas. A pesar de las manifestaciones de violencia extrema, la zona no contaba con seguridad policial para proteger el lugar del crimen.
Investigación de la Fiscalía
La FGR afirmó que la operación contra “El Mencho” no contaba con las mínimas condiciones de seguridad necesarias para el resguardo del personal ministerial y pericial. Esta situación impidió la rápida aseguración de las propiedades donde se encontraba Oseguera y sus colaboradores. Solo después de estabilizada la situación se pudo llevar a cabo la inspección.
La Fiscalía solicitó una orden de cateo a una autoridad judicial para acceder legalmente a seis propiedades de interés. Sin embargo, fue informado que varias personas ingresaron, alterando y contaminando la escena del crimen.
Evidencias Encontradas
En una de las cabañas, se hallaron documentos que detallaban la “narconómina” de Oseguera, describiendo los pagos a los diversos miembros del CJNG. La FGR también inició una investigación sobre la posible irregularidad de algún servidor público que no preservó la escena del crimen adecuadamente.
Gastos del Cártel
El diario El Universal informó sobre una “narconómina” improvisada obtenida que revelaba los gastos millonarios del CJNG en varias localidades de Jalisco. Los registros incluían contribuciones de líderes de plaza, salarios para halcones (vigilantes) y sicarios, así como pagos a la Fiscalía, personal militar y policías municipales.
Impacto Económico y Social
La narconómina demostraba cómo el CJNG estaba intrínsecamente ligado a la comunidad, indicando su influencia en la economía local. A pesar de su papel en crímenes graves y el terror que infunden, el cártel también ofrecía apoyo financiero a los ciudadanos de las áreas que controlan.
Conclusión
El acceso de los periodistas a las cabañas de “El Mencho” refleja no solo la laxitud en los protocolos de seguridad tras una operación militar, sino también cómo el cártel opera en la vida cotidiana de las comunidades en Jalisco. La situación resalta la complejidad del conflicto entre la ley y el crimen organizado en México.
Claves del Artículo
- Acceso de periodistas a las cabañas de “El Mencho” tras operación militar fallida.
- La FGR reconoció la alteración y contaminación de la escena del crimen.
- Documentos revelan el funcionamiento interno y los gastos del CJNG.
- El cártel juega un papel dual en la comunidad, apoyando y aterrorizando simultáneamente.



