Opinión: ¿Puede México ayudar a que América vuelva a ser grande? Reflexiones sobre el déficit comercial

Opinión: ¿Puede México ayudar a que América vuelva a ser grande? Reflexiones sobre el déficit comercial

Los Déficits Comerciales entre EE.UU. y México: Una Nueva Perspectiva

El debate entre el comercio libre y el comercio justo es un tema central en la agenda política del presidente Trump. Este es un asunto extenso y complejo que abarca déficits, aranceles, instituciones internacionales, subsidios y muchas otras cuestiones relacionadas con el comercio. En este artículo, nos centraremos en los déficits comerciales, que son el verdadero motor detrás de las decisiones comerciales de Trump.

La Relación Comercial EE.UU.-México en Aumento

En la última década, y especialmente en los últimos ocho años, la relación comercial entre México y Estados Unidos ha intensificado de manera sin precedentes. México y Estados Unidos son hoy los principales socios comerciales el uno del otro, tanto en exportaciones como en importaciones. México es el comprador y vendedor más grande para EE.UU., y viceversa. Sin embargo, dado que hay una gran disparidad en el tamaño económico entre ambos países —aproximadamente 16 a 1 (EE.UU.: ~$30 billones frente a México: ~$1.86 billones)— y el modelo orientado a la exportación de México, es natural que este país exporte más de lo que importa. Esta dinámica ha profundizado el superávit comercial de México respecto a EE.UU.

Cuando Trump asumió el cargo, el déficit comercial de EE.UU. con México era de aproximadamente 63 mil millones de dólares. Para finales de 2024, este monto había aumentado a unos 171 mil millones de dólares. Esto podría parecer una mala noticia para México con Trump de regreso en el poder, pero la clave está en cómo medimos estos déficits comerciales.

Más Allá de las Sumas y Restas

¿Por qué no es suficiente medir los saldos comerciales simplemente sumando y restando bienes que cruzan fronteras? Imagina que tienes una “relación comercial” con dos entidades: un mecánico de autos cerca de tu casa y una tienda de conveniencia al otro lado de la ciudad. Lamentablemente para ti, tienes un déficit de 100 dólares con cada uno. Sin embargo, aquí viene el giro: también eres mecánico. La semana pasada, le vendiste al mecánico cercano piezas y aceite por 900 dólares, y ella te vendió insumos por 1,000 dólares. Este es un déficit de 100 dólares. Mientras tanto, compras 100 dólares de bienes de la tienda lejana y no le vendes nada. El mismo déficit, pero una relación completamente distinta.

Ahora cambiemos los personajes: tú eres Estados Unidos, el mecánico cercano es México y la tienda de conveniencia lejana es China.

Evaluando las Relaciones Comerciales

Una forma más inteligente de evaluar las relaciones comerciales es observar los déficits en relación con las exportaciones. Para 2024, la relación EE.UU.-China mostraba un desequilibrio estructural profundo, con un déficit equivalente al -205.8% de las exportaciones estadounidenses hacia China. En contrapartida, la cifra con México era mucho más equilibrada, alrededor del -51.4% en el tiempo. En otras palabras, el déficit comercial de EE.UU. con México fluctúa en línea con las exportaciones estadounidenses hacia México, mientras que con China, EE.UU. principalmente importa bienes terminados y vende poco a cambio.

Otra forma de ver esto es ajustando el saldo comercial tradicional restando las exportaciones hacia EE.UU. producidas por empresas estadounidenses que operan en México. En 2023, México exportó aproximadamente 560 mil millones de dólares a EE.UU., de los cuales alrededor de 220 mil millones provinieron de servicios de manufactura y exportación, siendo el 80% generado por empresas estadounidenses, es decir, 176 mil millones de dólares. Ese mismo año, EE.UU. registró un déficit comercial de 152 mil millones de dólares con México. Según esta lógica, se podría argumentar que el saldo “real” no era negativo en absoluto.

Valor Agregado y Componentes

Para entender realmente las relaciones comerciales, debemos medirlas en términos de contenido de valor agregado. Volviendo al mecánico cercano, si ella me vende un motor por 100 dólares, esa es la cifra principal. Pero, ¿qué pasa si el 75% de esos componentes fueron producidos por mí y vendidos a ella? De repente, el déficit se ve muy diferente, porque estamos co-producienado el motor.

Esto es precisamente lo que sucede entre Estados Unidos y México. México tiene la mayor proporción de componentes estadounidenses integrados en sus exportaciones —aproximadamente diez veces más contenido estadounidense que las exportaciones chinas y casi tres veces la media mundial. Y viceversa: entre todos los valores añadidos extranjeros en las exportaciones de EE.UU., México ocupa el primer lugar, con aproximadamente el 13%.

Regresando a la analogía del coche, la industria automotriz funciona de la misma manera: el déficit comercial automotriz EE.UU.-México parece grande en términos brutos (108 mil millones), sin embargo, cuando se mide en términos de valor agregado, se reduce en un 82% (19.8 mil millones). ¡Interesante, ¿verdad?!

Conclusión

No todos los déficits comerciales son iguales, y no deberíamos tratarlos como si lo fueran. La relación económica entre EE.UU. y México ha evolucionado de una dinámica tradicional de comprador-vendedor a un sistema de co-producción profundamente integrado. Al igual que un buen plato de huevos revueltos, donde los ingredientes se mezclan para crear algo mejor, nuestras relaciones comerciales también deben ser vistas como un todo interconectado.

Conclusiones Clave

  • El déficit comercial EE.UU.-México se debe analizar más allá de las cifras simples.
  • La relación económica ha cambiado hacia un modelo de co-producción.
  • El valor agregado en las exportaciones influye significativamente en los déficits.
  • Entender las relaciones comerciales es clave para políticas efectivas.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *